martes, 10 de febrero de 2009

El curioso caso de Benjamin Button

Merece la pena destacar el reciente estreno de esta película protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett, dirigda por David Fincher (cineasta responsable de éxitos como Zodiac, Seven y El club de la lucha) y basada en un relato de Francis Scott Fitzgerald. La cinta cuenta con 13 nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película, mejor guión adaptado, mejor director, mejor actor (Brad Pitt) y mejor actriz de reparto (Taraji P. Henson).

Cuenta la historia de un hombre cuya vida avanza asombrosamente hacia atrás: nace siendo anciano y va rejuveneciéndose a lo largo de su vida. Narra la situación de este hombre que, abandonado al nacer, debe pasar su infancia en el cuerpo de un anciano de 80 años, ver como poco a poco su cuerpo gana vitalidad, vivir los horrores de la II Guerra Mundial y una larga lista de experiencias que nos invitan a hacer una profunda reflexión sobre el paso del tiempo (que no se detiene ante nadie, sea cual sea la dirección que lleve) y la naturaleza efímera de las cosas. Esta reflexión se marca sobre todo en torno al tema central de la historia: el amor entre Benjamin y Daisy, quien inevitablemente envejece mientras él se hace más y más jóven.


Es una de esas películas que atrapan al espectador, hacen pensar y provocan emociones. La duración (casi 3 horas) puede resultar un inconveniente para algunas personas, pero en mi opinión es un rasgo insignificante teniendo en cuenta que es muy difícil llegar a aburrirse e incluso (al menos en mi caso) apartar la vista de la pantalla. Destacable sobre todo la caracterización. Los efectos y el maquillaje juegan hábilmente con el tiempo, envejeciendo y rejuveneciendo a los personajes de manera muy creíble.

En dos palabras, altamente recomendable.


V.G.




Entrevista a Brad Pitt (publicada en El País el 6 de febrero de 2009):


"El miedo a perder a mi familia me mantiene despierto por las noches"




Pregunta. Fincher describe el filme como mezcla de tecnología digital y maquillaje. ¿Eso cómo influye en su trabajo?

Respuesta. Como dice Finch, fui el conductor del coche de la interpretación ayudado por la tecnología. Cuando rodaba con otro actor, yo creaba mis expresiones faciales y me grababan con cámaras digitales, mientras veía la secuencia proyectada. Me sorprendió lo liberador que fue algo tan pautado.

P. ¿También el maquillaje?

R. Los de maquillaje mienten más que hablan. Te dicen que son dos horas, y al final me hacían estar a las tres de la madrugada, quieto durante seis horas.

P. ¿Quién se sorprendió más con el resultado: usted, sus hijos o Angelina Jolie?

R. Yo vi a mi abuelo. En cambio, mi familia ni notó la diferencia. Me preocupa (risas).

P. ¿Le ha hecho pensar en su propia mortalidad?

R. Ése fue el mejor regalo de la película. Llegó en un momento muy especial: David acababa de perder a su padre, Eric [Roth, guionista], y a su madre, y cuando llevábamos un mes de rodaje se murió la madre de Angie. Así que la idea de la mortalidad estaba en el aire. Sentíamos que la vida es breve, y eso me llevó a reflexionar sobre lo importante que es no desperdiciar los momentos preciosos. Por eso me rodeo de la gente que más quiero. Mi familia es lo que me mantiene despierto por las noches.


ROCÍO AYUSO - Los Ángeles - 06/02/2009


Leer entrevista completa en elpaís.com



1 comentario:

Anónimo dijo...

Da gusto ver cine comentado asi, ya sabes q a mi me encanto esa peli, ademas me encanto la compañia jeje
si me qede sin palabras al salir xD

como ya sabes, te quiero!^^